Cuando ya nada te importa, cuando todo a tu alrededor se derrumba y no queda nada a lo que agarrarte... te planteas realmente si de verdad merece la pena estar viva.
En este mismo instante, me doy cuenta de que, aunque quiera, nada ni nadie puede sacarme de esta espiral de dolor sin fin que es mi asquerosa y deprimente vida, ni siquiera toneladas y toneladas de Nutella, ni todos los porros del mundo, ni siquiera el alcohol pueden sacarme de este pozo sin fondo en el que he caído. ¿Y que puedo hacer? si el me ha hecho hundirme en esta vida oscura y triste.

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